domingo, 26 de octubre de 2008

El arte de la guerra

Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros.

Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra.

El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina.

La doctrina significa aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro.

El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el día, el frío y el calor, días despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones.

El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de supervivencia.

El mando ha de tener como cualidades: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina.

Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros, y la provisión de material militar al ejército.

Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguiente siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado:

¿Qué dirigente es más sabio y capaz?

¿Qué comandante posee el mayor talento?

¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno?

¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?

¿Qué tropas son más fuertes?

¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas?

¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?

Mediante el estudio de estos siete factores, seré capaz de adivinar cual de los dos bandos saldrá victorioso y cual será derrotado.

El general que siga mi consejo, es seguro que vencerá. Ese general ha de ser mantenido al mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente será derrotado. Ese debe ser destituido.

Tras prestar atención a mi consejo y planes, el general debe crear una situación que contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso.

El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que se está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo.
"Sun Tzu " (http://www.personal.able.es/cm.perez/stpral.htm)

martes, 21 de octubre de 2008

Personajes

Personajes
Luis Alejandro Velasco: Protagonista (el naufrago) era marinero del destructor caldas y después de que cayo al mar el 28 de febrero de 1955 duro diez días en una balsa a la deriva por el mar finalmente llega a mulatos Colombia y por su lucha por la vida por no dejarse morir en esa balsa se convierto en héroe y protagonizo muchos comerciales gracias a su reloj que nunca se paro ni atraso y a sus resistentes zapatos que no pudo despedazarlos para comérselos finalmente le contó toda su historia a Gabriel garcía Márquez para que pudiera publicar la historia por capítulos en el espectador y finalmente escribir este libro.

Gabriel García Márquez: Entrevisto a Luis Alejandro para que este le narrara su historia sobrevivencia y así poderla publicar.

Mary Addres: La novia de Luis Alejandro la conoció por medio de otro marino en Mobile, los amigos de Luis Alejandro la llamaban María dirección aunque nunca ella supo el porque del sobre nombre.

Diego Velazquez: Uno de los marineros amigos de Luis Alejandro.

Jaime Martínez Diago: Un hombre alto y fornido poco hablador su cargo era el de segundo oficial de operaciones y el único oficial muero en la catástrofe.

Elías Sabogal: jefe de maquinas, un viejo lobo de mar, era pequeño, de piel curtida, robusto de unos 40 años.
Luis Rengifo: Otro de los que murieron en la catástrofe, era un marinero completo nacido en choco era Ingeniero civil su frase favorita era el día que yo me maree ese día se marea el mar.

Miguel Ortega: otro de los muertos en la catástrofe durante su viaje en el destructor la pasó con mareos. A pesar de estaba familiarizado con el mar.

Ramón Herrara: uno de los mejores amigos de Luis Alejandro y otro de los muertos en la catástrofe.

lunes, 20 de octubre de 2008

Tema principal relato de un naufrago

El libro es de Gabriel garcia marquez pero toda la historia es narrada por el propio personaje tubo esta vivencia de ser naufrago... la historia es sobre Luis Alejandro Velasco el cual pasa 10 dias a la deriva en una barsa, despues de que el 28 de febrero de 1955 el y otros compañeros mas los cuales murieron calleran al mar por culpa del cargamento ilegar que llebaba el destructor Caldas buque de guerraen el cual ivan, el viaje venia desde panama hasta cartagena.

Aprendisaje para mi vida personal desde relatos de un naufrago

Con este libro aprendi que cuando uno se encuentra ralmente en peligro sus istintos de sobrevivencia se agudizan y si uno no quiere recaer y quiere triunfar tien que luchar a toda costa y asi podra vencer los obstaculos que sea.

Gabriel Garcia Marquez

Gabriel José García Márquez nació en Aracataca (Colombia) en 1928. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había sido fundado el mes de marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza. Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y España. En Italia fue alumno del Centro experimental de cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales de Barranquilla, entre los que se contaba Ramón Vinyes, ex propietario de una librería que habría de tener una notable influencia en la vida intelectual de los años 1910-20, y a quien se le conocía con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas páginas de la obra más célebre del escritor, Cien años de soledad (1967). Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla El nacional: sus columnas revelan una constante preocupación expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955). La acción transcurre entre 1903 y 1928 (fecha del nacimiento del autor) en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez. Tres personajes, representantes de tres generaciones distintas, desatan -cada uno por su cuenta- un monólogo interior centrado en la muerte de un médico que acaba de suicidarse. En el relato aparece la premonitoria figura de un viejo coronel, y "la hojarasca" es el símbolo de la compañía bananera, elementos ambos que serían retomados por el autor en obras sucesivas. En 1961 publicó El coronel no tiene quien le escriba, relato en que aparecen ya los temas recurrentes de la lluvia incesante, el coronel abandonado a una soledad devastadora, a penas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y... la miseria. El estilo lacónico, áspero y breve, produce unos resultados sumamente eficaces. En 1962 reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de Los funerales de Mamá Grande, y publica su novela La mala hora. Pero toda la obra anterior a Cien años de soledad es sólo un acercamiento al proyecto global y mucho más ambicioso que constituirá justamente esa gran novela. En efecto, muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado al ser integrados en Cien años de soledad. En ella, Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo (y la legendaria estirpe de los Buendía): un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico; este es el postulado básico de lo que después sería conocido como realismo mágico. Se ha dicho muchas veces que, en el fondo, se trata de una gran saga americana. Macondo podría representar cualquier pueblo, o mejor, toda Hispanoamérica: a través de la narración, asistimos a su fundación, a su desarrollo, a la explotación bananera norteamericana, a las revoluciones, a las contrarrevoluciones... En suma, una síntesis novelada de la historia de las tierras latinoamericanas. En un plano aún más amplio puede verse como una parábola de cualquier civilización, de su nacimiento a su ocaso. Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras, constituiría su novela preferida: El otoño del patriarca (1975), una historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo periplo de un dictador solitario y grotesco. Albo más tarde, publicaría los cuentos La increíble historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977), y Crónica de una muerte anunciada (1981), novela breve basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente gran obra, El amor en los tiempos del cólera, se publicó en 1987: se trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades, retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla hasta lo increíble la imaginación del autor. En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el Premio Nobel de Literatura. Una vez concluida su anterior novela vuelve al reportaje con Miguel Littin, clandestino en Chile (1986), escribe un texto teatral, Diatriba de amor para un hombre sentado (1987), y recupera el tema del dictador latinoamericano en El general en su laberinto (1989), e incluso agrupa algunos relatos desperdigados bajo el título Doce cuentos peregrinos (1992). Nuevamente, en sus últimas obras, podemos apreciar la conjunción de la novela amorosa y sentimental con el reportaje: así en Del amor y otros demonios (1994) y Noticia de un secuestro (1997). Ha publicado también libros de crónicas, guiones cinematográficos y varios volúmenes de recopilación de sus artículos periodísticos: Textos costeños, Entre cachacos, Europa y América y Notas de prensa. Recientemente, la editorial Alfaguara ha publicado una completa biografía de Gabriel García Márquez, Viaje a la semilla, de Dasso Saldívar. Finalmente, a quien le interese la voz directa de García Márquez, podrá consultar el libro de entrevistas El olor de la papaya (1982). O, mejor aún, los sucesivos tomos que constituirían la extensa autobiografía del autor, Vivir para contarlo, cuyo ejercicio, según el propio García Márquez constituye, básicamente, una garantía para mantener "el brazo caliente" entre dos novelas.

Reseña literaria

¿Qué es una reseña literaria?
Una reseña literaria es una presentación oral o escrita de la opinión de un crítico sobre una obra, justificada con hechos a incidentes específicos (pasajes) de la pieza en cuestión.
Su propósito principal es dejar saber si vale la pena leer el libro que está en discusión. Independientemente si el lector ha leído la obra, el autor de la reseña debe incluir alguna información sobre el contenido, sin olvidar nunca que el objetivo de la reseña es una presentación de la opinión del crítico literario.
La reseña no debe confundirse con un reporte. Un reporte es completamente comprensivo. Se limita a una presentación totalmente objetiva de hechos: título, autor, género, precio, datos relacionados con la publicación, condiciones bajo las cuales la obra fue producida, construcción de los hechos, ilustraciones presentadas, etc...

Preparación para hacer una reseña literaria:
Todo crítico debe seguir los siguientes pasos antes de hacer una reseña literaria sobre un hecho o trabajo específico:
Evitar leer resúmenes, comentarios o propaganda anterior a la lectura del libro.
Leer solamente cuando se está alerta y dispuesto.
Leer con luz apropiada y con un mínimo de distracciones a interrupciones .
Razonar cuidadosamente el título del libro o trabajo y el significado e implicación.
Leer el prólogo para familiarizarse con la intención del autor.
Leer la tabla de contenido (si esta existiera) para enterarse de la organización básica del libro.
Conocer el género del libro o la obra para poder juzgar de acuerdo a éste.
Tener una copia personal del libro o del trabajo, si es posible, para poder hacer anotaciones según se va leyendo.
Si el libro no es propio, mantener hojas de papel disponibles para anotar las reacciones a insertarlas en el libro.
Leer el libro en su totalidad para tener una impresión general. Sobre esta impresión inicial, hacer un bosquejo mental de cómo se va a trabajar en la reseña.
Leer el libro por segunda vez, en esta ocasión para darle énfasis a aquellos detalles que pueden fortalecer la impresión inicial o modificarla.
Los elementos expuestos a continuación se deben tener en cuenta en el arreglo para la redacción de una reseña:
Punto de vista: ¿Quién narra o interpreta? ¿Hay uno o son varios? ¿Está escrita en primera o tercera persona? Título y prólogo: ¿Cuán preciso y efectivo es el título? Habiendo leído la obra por completo, ¿siente que el título crea un ambiente adecuado? ¿El título viene a ser lo suficientemente significativo para estimular la lectura? ¿Fue el título lo que llamó la atención del lector? Si el autor establece su propósito en el prólogo, ¿cuán efectivo es éste? ¿Es necesario leer el prólogo para entender la obra?
Organización: ¿Cómo está organizado el trabajo? Si es ficción, ¿está la historia contada cronológicamente o en retrospectiva? Si no es ficción, ¿los capítulos están ordenados lógicamente? ¿Los títulos de los capítulos son claros y concisos?
Estilo: ¿Qué estilo utiliza el autor? ¿Formal o informal? ¿Qué hay acerca de la dicción? ¿Es muy difícil para el lector promedio? ¿El estilo va dirigido a una audiencia especial?
Tema: ¿Cuál es el tema del trabajo u obra? ¿De qué se está escribiendo? ¿Cuán evidente es? ¿Es ficción? ¿Es teatro? ¿Es poema? ¿Emplea el autor el simbolismo? ¿Es detectable este simbolismo para un lector astuto? ¿Cuán convincente es el escritor?
Final: ¿Hay lógica entre el final y el punto culminante? ¿Fue el autor hábil en la construcción del final? ¿El personaje principal resuelve el conflicto satisfactoriamente, aunque no necesariamente la obra tenga un final feliz? Después de terminada la lectura, ¿cómo se siente el lector con relación al final? ¿Se olvida fácilmente o permanece en la memoria?
Precisión de la información: Asumiendo que el crítico está calificado para juzgar, ¿cuán precisa es la información ofrecida en el libro? ¿Están los hechos distorsionados de alguna forma? ¿Se pueden notar prejuicios del autor? ¿Omitió eventos significativos que afectarán la veracidad? ¿Las fuentes utilizadas son confiables? Si el trabajo es ficción, ¿los hechos que provee el autor son creíbles y lógicos?
Artificios literarios y descripción física: ¿Utiliza el autor la alusión o lenguaje figurativo? ¿Qué esquema utiliza el libro? Si las fotografías y/o ilustraciones son utilizadas, ¿son un complemento del trabajo o son rellenos del libro? ¿Son las ilustraciones y gráficas claras y fáciles de entender? ¿Contiene el trabajo una sobreabundancia de notas al calce? ¿Las notas aclaratorias son presentadas de manera consistente al final del capítulo o del libro? ¿El esquema es atractivo en general? ¿Cuán relevante es la cubierta del libro con relación al contenido?
Los siguientes factores extrínsecos son importantes en la evaluación de un trabajo: datos biográficos del autor, periodo literario al que pertenece el libro o la obra, intenciones del autor y calificaciones de éste con relación a la materia tratada: Es deber del crítico familiarizarse con algunas de las características básicas del género. También debe conocer acerca de la audiencia a la que el autor dirigió su obra y por otro lado, a la que se le está reseñando. Antes de comenzar a redactar se debe tener en consideración: edad, sexo, educación y trasfondo cultural del público al que se le va a reseñar.
Se sugiere y es opcional leer otras críticas o reseñas que se hayan hecho del libro, siempre y cuando se haya concluido la lectura, para formar una opinión propia. Se debe recordar que las opiniones que no son originales deben estar debidamente documentadas y acreditadas.
Es imprescindible intercalar información del contenido de la obra reseñada con observaciones críticas y evaluativas, porque es muy probable que el lector de la reseña no haya leído la obra.
Organización y redacción de la reseña:
Revisar cuidadosamente todas las notas marginales incluidas durante la lectura.
Reflexionar profundamente sobre éstas y las ideas formuladas hasta que se Ilegue a una sola y única impresión.
Formular una hipótesis y redactarla.
Comenzar a bosquejar las ideas, dejándose llevar por lás anotaciones ya hechas.
Hacer una lista de aquellas notas que apoyen la hipótesis formulada en tarjetas 4 x 6 y eliminar el resto.
Empezar a usar divisiones y subdivisiones de ideas.
Cotejar cada componente: eI bosquejo contra la hipótesis, separando aquellos que sean relevantes y que apoyen la idea principal.
AI comenzar a redactar la reseña, seguir el bosquejo sin hacer cambios.
Proveer atención y énfasis a la introducción del escrito. Debe incluir: la esencia de la hipótesis, una implicación de cómo se propone desarrollarla, el matiz del trabajo, el título del libro reseñado y el nombre del autor y los mejores argumentos que emplearán para defender la hipótesis.
Intercalar los comentarios del contenido del libro con observaciones críticas en el texto de la reseña.
Escribir una conclusión fuerte y dinámica, sin términos inciertos y con mucha lógica. Nunca usar frases como 'en conclusión' o 'en suma' para iniciar el párrafo final ni tampoco utilizar 'el fin' o 'final' para terminar la redacción.
AI escribir el borrador debe dejarse tres líneas por medio y márgenes amplios para revisiones futuras.
Es esencial tener a mano herramientas de referencia como diccionarios y usarlos para la redacción de la reseña.
Antes de revisar por primera vez el borrador se debe dejar un día por medio para poder hacer correcciones y cambios objetivamente.
Leer lo redactado, por to menos una vez en voz alta. Hacer todas las correcciones necesarias y pasar en limpio de nuevo si fuera necesario.
Si hay abundancia de correcciones, no dudar en volver a pasar en limpio y escribir un segundo borrador.
Una vez se hayan hecho todas las revisiones y correcciones y se esté convencido de que es la mejor versión, se procede a escribir o mecanografiar la copia final, evitando errores ortográficos. Una vez verificado todo el contenido se debe duplicar la reseña para mantener copias adicionales de ésta.

martes, 7 de octubre de 2008

Terciarizacion

La intermediación, tanto en producción de servicios o mercaderías, consiste en el hecho de adquirilos a una persona o empresa y venderlos a otra. Uno actúa comprando y luego vendiendo, sujeto a las imposiciones fiscales de la compra venta. Aquí no existen cargas sociales sobre sueldos.La tercerización, es cuando uno encarga a un tercero la realización de un servicio o la fabricación de un producto para luego, con o sin agregados, venderlo. En este caso casi siempre se trata de algo complementario a lo que uno produce, es decir, si fabrico una bicicleta, compro a terceros, los asientos, los pedales, las llantas, las gomas, el cuadro, etc. y luego la armo, la pinto y la vendo. Salvo la actividad propia, aquí tampoco hay cargas sociales sobre sueldos, pero si las fiscales por compra y venta.En resumen, en ambos casos se da una similitud en cargas impositivas y sociales.Las ventajas y desventajas entonces se darán en cuanto a la practicidad que tiene uno para cada actividad que realiza.