Este libro de Gabriel garcía Márquez escribe sobre el supuesto accidente que tubo el Destructor Caldas el 28 de febrero de 1955 por culpa de una tormenta, en este accidente cayeron barios tripulantes al mar entre ellos Luis Alejandro Velasco el naufrago el protagonista de esta historia el que se la narro toda a Gabriel garcía Márquez, el superhéroe el sobreviviente el que salio en comerciales de relojes y zapatos, gracias a que su reloj nunca se paro durante los 10 días que estuvo a la deriva en el mar sobre una balsa y sus zapatos que eran tan resistente que no pudo arrancarle las suelas para comérselas y saciar su feroz hambre , Gabriel garcía Márquez escribe esta historia tal cual como se la narro Luis Alejandro con todas las verdades sobre todo la mas importante la de la gran mentiras del accidentes, de que nunca hubo tal tormenta tan fuerte si no que todo ocurrió gracias a que el Destructor Caldas llevaba mercancía de contrabando, neveras, estufas y demás cosas las cuales por ley no puede llevar un barco y mas un buque de guerra como lo era el Destructor Caldas, por culpa de que esta carga se soltó fue que cayeron al mar, que murieron los amigos de Luis Alejandro por lo que el tubo que aguantar 10 días en altamar sobre una balsa aguantando hambre, resistiendo sus heridas las cuales le quemaba el sol aguantando ese calor , la lluvia, la penumbra de la noche, teniendo que luchar con los tiburones solo con un remo para que no le quitaran un trozo de pez, luchando por no ahogarse por que no le diera hipotermia y para que no se le quemaran sus pulmones por lo que tubo que tomar agua de mar a traguitos para saciar su sed y así no deshidratarse y morir.
Después de esto Luis Alejandro se convirtió en un héroe en protagonista de muchas noticias y comerciales y claro esta en el protagonista de este libro, aunque el confiesa a
Gabriel garcía Márquez que después de un tiempo se canso de ser héroe ya que no era como se lo esperaba y además de que se canso de contar tantas beses su historia y de que no pudiera salir tranquilo a la calle.
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